Los principios generales sobre los que se sustenta una correcta aplicación del Marketing son los siguientes:
Principio de selección:La primera tarea de los responsables de una Empresa debe consistir en determinar cuál es su público objetivo.
Principio de diferenciación: Los clientes o consumidores no son todos iguales, por lo que deben ser agrupados en grupos homogéneos entre sí, y diferentes del resto de grupos.
Principio de aplicación conjunta de medidas. Ninguna medida por sí sola es decisiva, sino que sólo una aplicación conjunta de acciones permitirá la consecución de los objetivos propuestos. Todas las políticas de actuación deben estar coordinadas.
Principio de adaptación a las circunstancias: Los mercados son realidades dinámicas, cambiantes, por lo que se habrá de tener en cuenta que lo que sirve o “está de moda” al día de hoy, deje de estarlo en el futuro, y haya que adaptarse a esos cambios.
Principio de economía: Los recursos son escasos, por lo que lejos de una mala utilización, éstos deben ser aplicados allí donde más rentabilidad puedan proporcionar.
